Bath: ¡Ya estamos instalados!

Este artículo es de una serie de Bath

No vamos a mentir… el primer día en el aeropuerto fue largo pero nos dieron unos bocadillos y botellas de agua para la espera. Y gracias a eso, a algunos juegos y charlas para conocernos entre nosotros, las horas de espera se nos hicieron más amenas.

Las vibraciones en el bus que nos llevaba a Bath fueron muy buenas. Eramos todos diferentes pero a la vez, iguales. Todos veníamos lo mismo: a aprender y a mejorar el inglés, a conocer gente y pasarlo muy bien. Aunque no tuvimos fiesta de bienvenida, no nos importó mucho porque estábamos todos muy cansados y nos fuimos pronto a dormir para tener energías suficientes para el día siguiente…  ¡EXAMEN!

Y sí, el primer día estábamos todos algo nerviosos pero el ir a clase y ver los profes y los demás compañeros, nos tranquilizó. Por la tarde nos tocó “Sports on campus”  y tuvimos el placer de jugar al tenis y al volleyball y compartir campo con unos italianos muy simpáticos.

Nuestro primer día en el campus fue muy completo porque después de los deportes nos fuimos a la discoteca y a ver el partido de fútbol y antes un poco de “chill” en el lago.

Se suele decir que los primeros y últimos días siempre son los más duros. En nuestro caso, los estamos llevando bastante bien, ¿no creéis? Ya estamos todos organizados en grupos de niveles de inglés y estamos todos muy contentos. Nos ayudamos los unos a los otros para  que los que saben más compartan su sabiduría con los demás.

A la derecha, Daniela y Belén en el campus.

A la izquierda, todos nosotros esperando para entrar a comer después de nuestro primer día de clases.

 

 

¡Por cierto! ¡Que también nos hemos ido a Wells! Una ciudad preciosa cerca de Bath. Sam, el monitor inglés, nos acompañó y nos hizo una  visita guiada por los lugares más emblemáticos de la ciudad. Hemos tenido un ratito para compartir  con nuestra amiga francesa y nuestras amigas rusas todas (o casi) nuestras vivencias. Por supuesto, todo en inglés así que después de este día lo mejor era irse a dormir pronto, pero no fue así. Nos fuimos a ver nuestra propia copa del mundo de fútbol, el único  que se animó a jugar el partido fue Santi, que lo dio todo en el campo mientras el resto le animábamos.

 

 

 

 

 

 

¡El viernes por fin conocimos Bath! Nos empapamos de cultura por todos los lados y… ¡de calor! Nadie se cree el tiempo que está haciendo.